Alexander Mora Carrascal

Buenos días.
Soy Alexander Mora Carrascal. Cabo 1º del Ejercito de Tierra y tengo y he tenido el honor de servir a las órdenes del Comandante al que se refieren en su publicación del día 27 de diciembre sin hacer referencia a su nombre directamente.

Y si usted, como gestor de ese canal de Telegram, es en algo justo y no quiere ser cómplice de los agravios injustificados de otros, debería publicar este escrito dando la oportunidad, aunque injusta y desigual, de ejercer réplica y defensa.

Conocí a el oficial al que se refiere en la UME siendo él teniente en ese momento y tuvimos, junto al resto de integrantes de nuestra sección, una relación profesional muy intensa debido a la misión de esa unidad y a que acababa de nacer la misma y estaba todo por hacer desde cero en una unidad con una exigencia máxima. Por ello, puedo presumir de conocer a este Oficial profundamente, tanto en lo profesional como en lo humano.
Puedo dar mi palabra de honor como militar que lo que se menciona de él en ese escrito es rotundamente falso o esta contado de una forma retorcida, al más puro estilo “Sálvame”, para inducir a pensar lo que no es.

Podría dar datos concretos de la parte que más conozco, como por ejemplo la falsa afirmación que dice “ obligó a todo el personal de la Unidad a asistir a varias jornadas en el colegio de sus hijas…”, pues bien, nada más falaz y ruin cabe en esa manifestación.

Los actos que se realizaron en el colegio primeramente eran voluntarios, pero más importante aún, eran con un fin ético y una profundidad moral que evidentemente no conoce la persona que ha realizado el furibundo ataque. Tanto es así que no solo participó personal de esta unidad, sino de unidades de toda Andalucía y también muchísimos civiles, fueron cientos de personas las que participaron en esa actividad de forma altruista y con la mayor ilusión. Todo esto es un hecho documentado y fácilmente demostrable visitando la web del proyecto.

http://sanpedrocrisologo.com/sanpedrocrisoleando-etapas

No entrare en más puntos ya que con demostrar que una de las cosas que cuenta es una mentira tan burda y cruel, todas las demás caen y quedan desmontadas por pérdida de credibilidad.

Si me parare a explicar cómo es el comandante y persona a la que con tanta cobardía, temerario desprecio a la verdad, mayor bajeza moral y con total ausencia de los mínimos valores, ya no castrenses que por supuesto, sino cívicos, ha demostrado la persona que ha hecho estas acusaciones escondido en el supuesto anonimato.

Les hablaré de Cabo Miragayas. Un chico estupendo y buen soldado, abnegado y valiente como pocos, que estando de maniobras tuvo la mala suerte de darse con una rama en un ojo y consecuencia de ello y tras varias operaciones, acabo perdiendo la visión del mismo, por lo que termino en la calle por perdida de capacidad psico-física y con “una mano delante y otra detrás”, por un fallo burocrático al pasar el tiempo en el que podía demostrar que había una causa efecto entre el accidente y la perdida de la visión.

Al cabo Miragayas se le cerraron todas las puertas, se encontró con dos niños pequeños y sin trabajo ni sueldo y sin saber que hacer por una injusticia tan grande, pero el Cabo Miragayas tenía un buen jefe, al mejor jefe posible para defender sus intereses y luchar contra lo indecible, primeramente, para conseguirle una ayuda o trabajo, y seguidamente para que desde las más altas esferas se viera la injusticia de este hecho y se le pusiera solución reconociéndole el accidente en servicio, cosas que finalmente paso.

Y la persona que hizo eso fue este Comandante. No tenia nada que ganar en ello, solo podía conseguir meterse en problemas, pero no cejo en el empeño de ir en auxilio de su Cabo, por ser algo de justicia. El Cabo Miragayas no dudaría un instante en venir a nado desde Melilla y correr a gorrazos al cobarde que osé meterse con tan mala baba con su amado amigo y Comandante.

Podría hablar de como ayudo al Soldado Saavedra con serios problemas familiares y personales, apostando por él y jugándose su carrera para darle una nueva oportunidad, oportunidad que aprovechó siendo hoy otro hombre, con un gran trabajo y negocios que funcionan espléndidamente. El Soldado Saavedra también se retuerce al ver qué y cómo hablan de su Comandante. Y así podría seguir toda la tarde. Y hablar de mi caso particular con él.

Jamás había visto esta publicación hasta ayer, pero he podido ver como en una publicación anterior hablaban de un compañero que se había suicidado y en la responsabilidad que tenemos el resto de los miembros de las Fuerzas Armadas en cuidarnos los uno a los otro y evitar este tipo de hecho por ser también una FAMILIA.

FAMILIA, bonita palabra. Por esa palabra estoy aquí escribiendo, porque el Comandante es mi Familia, es un hermano mayor, un jefe exigente, con sus cosas, como todos , con sus aciertos y errores, pero siempre intentando hacer lo mejor posible para el servicio y para el personal a sus órdenes. ¿No es esa la obligación y mayor aspiración de un oficial, cumplir la misión y velar por su personal?


Yo he tenido problemas personales muy serios y él apareció en mi búsqueda sin que nadie se lo pida, sin ser obligatorio y cuando ni siquiera mi familia, la otra, la de los papeles, hiciera ni la mitad por mí. Con él y por él iría a la guerra y solo eso debería dar de pensar a alguno.
¿Cuántos casos conocéis así?, ¿por cuantos oficiales diríais esto?

Por último, pido a todos hacer una reflexión. Vivimos aún, y ya veremos hasta cuando, en un Estado de derecho que ha costado mucho lograr. Tenemos un Ejército que corresponde a ese Estado, claro que, con fallos, pero también con herramientas que otorgan suficiente garantía como para luchar contra cualquier injusticia o ilegalidad que aparezca, dar parte al superior jerárquico , uso de la queja o emprender acciones judiciales. Esas son las opciones junto a otras que puede escoger un militar para denunciar cualquier irregularidad, dando la cara, demostrando HECHOS, COMO HE HECHO YO y no escondiéndose bajo la impunidad y cobardía del anonimato.

Que no crea alguien que lea desde fuera del mundo militar que igual hay más presión o menos garantías que en el mundo civil, todo lo contrario. Así que es responsabilidad de cualquier ciudadano que se precie y más si lleva un uniforme puesto, velar porque se mantengan los principios básicos que mantienen el Estado de derecho.

Buscar el escarnio publico destruyendo la presunción de inocencia, sin permitir la replica y defensa a la otra parte y en un proceso con las suficientes garantías, no es más que un atentado contra nuestra forma de vida, una raya difusa y fácil de olvidar , pero que es la que diferencia aun esta parte del mundo y en este tiempo, de otros que nadie con dos dedos de frente quiere ni para visitar en vacaciones. Así que cuando los hombres y mujeres de derecho vean a alguien tirar este tipo de piedras no debemos reírle la gracia ni mirar a la victima y pensar “algo habrá hecho”, lo que debemos hacer es señalar al que tiro la piedra, ya que él si es el demostrado incívico, agresor y delincuente.

Alexander Mora Carrascal

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