Declaraciones

Manifestaciones realizadas por la Asociación en relación a diversos asuntos.

En honor a la verdad

En relación con la noticia aparecida en medios de comunicación social, relativa a la vacunación de generales de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas, la Asociación profesional “Tercios Viejos españoles” quiere manifestar lo siguiente:

1.- La actividad eficaz de las Fuerzas Armadas no sólo requiere de unidades militares bien equipadas y entrenadas, sino del establecimiento de una estructura de mando capaz de dirigir y coordinar la actividad 24 horas al día. Sin esta estructura de mando, las fuerzas militares no pueden ejecutar su misión.

2.- Consecuentemente, las Fuerzas Armadas elaboraron planes detallados en base a criterios objetivos que aseguraran la debida protección tanto para las fuerzas que luchan en primera línea contra la pandemia, como para toda la cadena de mando que, de forma menos visible, pero absolutamente necesaria, participa en la misión Balmis.

3- Los criterios empleados consideran diversos factores, no sólo la exposición al riesgo de los que participan de forma visible, en la calle y en los centros asistenciales, sino también de aquellos otros que lo hacen de forma menos visible, desde centros de mando y control. Además, los expertos de sanidad militar consideraron otros factores, como la edad.

4- Y así, en aplicación de estos criterios objetivos, elaborados por los Estados Mayores y aprobados siguiendo los procesos ordinarios de decisión, es como las Fuerzas Armadas han procedido: con la eficacia y la transparencia de la que hacen gala cada día.

Por eso, nos parece deplorable la polémica suscitada por las filtraciones tendenciosas, sesgadas, y parciales, realizada por un grupo cobarde y mafioso en Telegram, y recogidas por medios de comunicación que no han sabido estar a la altura profesional que de ellos se espera.

Sólo el odio, la envidia o la ignorancia pueden explicar esta polémica artificial, que creemos no hace honor a la verdad y que parece perseguir la difamación de las Fuerzas Armadas. Por eso, desde TERVIES pedimos al resto del personal militar, de todos los cuerpos y escalas, que se unan a nuestra Asociación profesional para promover acciones legales contra los grupos y medios que de forma tendenciosa y sin fundamento se dedican a atacar a las Fuerzas Armadas.

Todos los socios de TERVIES, soldados, suboficiales y oficiales, estamos con nuestros jefes. Por disciplina y por respeto a la verdad.

Sobre el fondo y la forma. Justicia y cobardía.

Desde hace tiempo, algunos individuos vienen animando a los militares a denunciar situaciones irregulares o, simplemente, conductas que no les parecen adecuadas.

En las Fuerzas Armadas, como en cualquier otra organización, existen y existirán actuaciones cuestionables, pero la forma de luchar contra ellas no es y nunca será la denuncia escondida en el anonimato, que en muchas ocasiones busca otros objetivos inconfesables.

Las Fuerzas Armadas cuentan con innumerables mecanismos para denunciar irregularidades; desde el parte por escrito a la autoridad superior a la que pudiera estar implicada, hasta los procedimientos para tramitar quejas. Todos ellos tienen en común la comunicación individual y por el conducto reglamentario.

Desde TERVIES siempre apoyaremos a aquellos, especialmente si son socios de nuestra Asociación, que, por denunciar una irregularidad o manifestar una queja, puedan ser perseguidos por parte de algunos elementos de la organización que confunden su opinión con el interés general. Estaremos vigilantes frente a cualquier represalia que se pudiera adoptar contra aquellos que denuncien, siguiendo los cauces reglamentarios, lo que a su juicio consideren injusto, discriminatorio, arbitrario o ilegal.

Pero, del mismo modo, manifestamos claramente nuestro rechazo hacia aquellos que denuncian fuera de los cauces establecidos y sin el valor de firmar con su nombre y apellidos dichas “denuncias”. La experiencia demuestra que a su cobardía se suele unir la inexactitud, cuando no la mentira deliberada, sobre los hechos denunciados: sesgados, descontextualizados, exagerados, inventados… 

La disciplina exige informar sobre estos malos profesionales a sus superiores y los valores que rigen la actuación de los miembros de las FAS exigen aislarlos, pues en ningún caso pueden ser considerados compañeros quienes no respetan los principios esenciales de la Institución militar a la que dicen servir.

Nuestra Asociación, que busca la regeneración y no la reivindicación, anima a todos los componentes de las FAS a buscar la justicia y el interés general, afrontando con valentía los riesgos que esto pudiera suponer, pero nunca desde la denuncia anónima y en muchas ocasiones falsa. Lo primero es un acto valiente de justicia, lo segundo una cobardía miserable.

Quien nace soldado, muere soldado

Seguramente resulte difícil entender esta expresión a quien desconoce la vida castrense e incluso a aquellos que, habiéndola conocido, no la han vivido en plenitud.

El militar nace, como tal, cuando besa la Bandera como símbolo del juramento que le compromete a entregar hasta la última gota de su sangre, si ello fuera preciso, por la defensa de España.

Este juramento de fidelidad a su Patria, que marca toda su vida porque el compromiso que implica no se extingue con la jubilación, se sustenta en cuatro principios básicos: el amor a España, el honor, la disciplina y el valor que, gracias a una acendrada vocación, permiten vivir la profesión militar con una entrega plena.

La vida militar requiere sacrificio y por ello el soldado debe ser abnegado y austero. Su pertenencia a una institución de gloriosa tradición le exige, además, ser ejemplo permanente para la sociedad a la que sirve.

Estos principios, estos valores, se van forjando día a día, partiendo de una sólida formación moral que el soldado recibe de sus mayores. La honrada ambición, el amor al servicio, la íntima satisfacción del deber cumplido, el deseo de ser empleado en las ocasiones de  mayor riesgo y fatiga, el amor a la responsabilidad,…. configuran el estilo de vida del militar durante toda su trayectoria profesional.

El paso a la situación de retirado desliga, administrativamente, al militar de su condición, pero en ningún caso un cambio administrativo puede borrar el espíritu que tantos años de profesión le han inculcado. Su juramento a España permanecerá vigente hasta su muerte y su comportamiento, sus opiniones y sus críticas, ya sean públicas o privadas, estarán siempre marcados por la fidelidad a ese juramento: “cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España”.

Las Fuerzas Armadas son, probablemente, la institución del estado que más ha evolucionado en los últimos 45 años. Cuentan con el reconocimiento de toda la sociedad española y se han labrado un prestigio internacional que hace honor a su historia. El mérito de todo ello está en nuestros mayores que supieron ver y ejecutar las transformaciones que los ejércitos necesitaban para adaptarse a los nuevos tiempos. Ellos nos enseñaron a guardar una escrupulosa neutralidad política fruto de la cual ningún gobierno, de ningún signo político, ha puesto en duda la fidelidad de la Institución militar. Ellos, también, nos enseñaron el respeto debido a la soberanía nacional, que reside en el pueblo español, y a la Constitución que, como militares, tenemos la obligación de guardar y hacer guardar.

La libertad de opinión de la que gozan los militares retirados les permite expresar el análisis que, desde su experiencia y en virtud de sus ideales, hacen de la situación política de España. Como pasa con toda opinión, se puede estar o no de acuerdo con las conclusiones que manifiestan pero, quienes las escriben, merecen el respeto ganado por su intachable trayectoria profesional.

Solo desde el total desconocimiento de lo que hoy son y representan las Fuerzas Armadas, se puede pensar que estas declaraciones inducen ruidos de sables o tonterías similares. Quizá la propia Institución militar no ha sabido hacer llegar a todos los ámbitos de opinión lo que ha supuesto su evolución y el compromiso inquebrantable de todos sus miembros con la democracia y la libertad de los españoles. O quizá haya habido sectores de opinión que no hayan sido capaces de verla.

En cualquier caso, deberíamos aceptar con normalidad que los militares retirados expresen sus críticas políticas, pues así se lo permite la ley y, sobre todo, porque siempre serán hechas con un profundo amor a España que les acompañará hasta el día que Dios les llame a su lado.  Ese día, como soldados de España, querrán que su cuerpo sea cubierto con la Bandera que un día besaron y a la que sirvieron hasta el último aliento.

Subida del 0,9 % del salario de los empleados públicos en 2021

El gobierno de España ha anunciado que los Presupuestos Generales del Estado del año 2021 incluirán una subida del 0,9% del salario de los empleados públicos. Esto supone un gasto aproximado de 1.200 millones de euros.

La situación sanitaria que vive nuestra Nación ha desembocado en una grave crisis económica que está provocando el hundimiento del PIB y el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas, abocando a millones de españoles al desempleo. Las colas en  los comedores sociales y en las organizaciones de caridad son interminables y nada parece indicar que la situación vaya a mejorar en los próximos meses.

La subida aprobada se produce, por tanto, en un momento de grave crisis nacional que podría hacer aparecer a los empleados públicos como un colectivo privilegiado e insolidario. Por estas razones, nos parece inmoral aceptar una subida salarial, por pequeña que sea.

Con esta declaración no estamos renunciando a una mejora de las retribuciones de ningún empleado público. Sencillamente entendemos que ahora es el momento de ayudar a los que más lo necesitan.

https://www.caritas.es/castrense/

Primer centenario de la Legión.

El 22 de septiembre de 2020, con motivo del primer centenario de la Legión, don Tomás García Madrid publicó un artículo en “El Correo de España” que resulta verdaderamente interesante, pues pone en valor los hechos de armas de la Legión en su primer siglo de vida. Desgraciadamente, no podemos compartirlo en nuestra página web porque en su título “acusa” a la Legión de apuntarse a la “mentira democrática”. La Legión es una gran unidad que no se auto dirige, sino que obedece al mandato recibido.  Es un legado a conservar y no una conducta a reprobar.

Es una pena, porque en lo fundamental compartimos su mensaje. La ausencia clamorosa de cualquier referencia al general Francisco Franco en este primer aniversario de la Legión es absolutamente inaceptable. Su papel como jefe del bando nacional durante la Guerra Civil y su trayectoria como jefe del Estado durante casi cuarenta años será juzgado por la Historia y su veredicto final aún necesitará de mucho tiempo. Pero lo que no se puede ignorar es su papel anterior al inicio de la Guerra Civil en la fundación y juventud de la Legión.

El comandante don Francisco Franco Bahamonde fue cofundador de la Legión junto con el teniente coronel don José Millán-Astray y Terrados. Fue el primer comandante de la 1ª Bandera. Menos de un año después de su fundación, en julio de 1921, realizó la hazaña de completar una marcha de 100 kilómetros en auxilio de la ciudad sitiada de Melilla. En 1925, Francisco Franco participó junto con la Legión en el desembarco de Alhucemas, primera operación anfibia de la historia moderna. En 1927, Franco, al mando de cinco banderas, cubrió la operación de retirada de Chaouen.

Así pues, ignorar una figura como la de Franco en el primer centenario de la Legión es tan absurdo como no mencionar a Cristóbal Colón en el descubrimiento de América.

Como militares, el homenaje a los héroes que forjaron nuestras tradiciones y a todos los que entregaron su vida por España es un deber de gratitud y un motivo de estímulo, tal y como rezan las Reales Ordenanzas. Por ello, resulta obligado, al conmemorar el centenario de la Legión, recordar y valorar la trascendencia de la labor del Teniente Coronel Millán-Astray y del Comandante Francisco Franco, en su fundación y consolidación.

España debe superar sus traumas y reconocer la aportación que cada español tuvo en cada momento de la Historia de España. Omitir actuaciones meritorias, y a veces gloriosas, acogotados por la presión de una corriente ideológica temporal nos empequeñece como nación.

Contribución de las FAS a la Sociedad.

En relación con las manifestaciones realizadas en distintos medios por alguna asociación profesional militar, en la que se mezcla el empleo de las Fuerzas Armadas en casos excepcionales con aspectos retributivos,  la asociación profesional militar “Tercios Viejos españoles” (TERVIES) quiere dejar claro que no las comparte.

La contribución de las Fuerzas Armadas a la seguridad y bienestar de los ciudadanos en casos de riesgo, catástrofe o calamidad, está recogida en la Ley Orgánica de la Defensa Nacional . Se ha hecho siempre a lo largo de la historia  y continuará haciéndose, pues la entrega por los conciudadanos es una obligación y un valor fundamental de los ejércitos.

TERVIES considera que, en tiempos de emergencia, mezclar el empleo de capacidades militares con las reclamaciones económicas, por muy legítimas que estas sean, no es lo prioritario. Las circunstancias que vive nuestra nación en estos momentos, hacen más necesario que nunca el apoyo de las Fuerzas Armadas a la lucha contra la pandemia y al servicio de la Sociedad.

Asimismo, TERVIES cree que la inmensa mayoría de los militares españoles asumen con responsabilidad y orgullo esta tarea en favor de sus compatriotas, dejando a un lado cuestiones económicas, las cuales, si es necesario, pueden ser abordadas en otro momento. Ahora es el tiempo de servir.

Manifestación del 19 de septiembre sobre incremento de retribuciones militares.

En relación con la manifestación convocada por cuatro asociaciones profesionales militares para el próximo día 19 de septiembre con el objeto de obtener una subida de sueldo para el personal militar, la asociación profesional militar “Tercios Viejos españoles” (TERVIES) quiere manifestar que, aunque comparte la inquietud referente a revisar la retribución del personal militar, no comparte los métodos ni las formas empleadas por esas asociaciones.

Nuestras peticiones considerarán siempre las obligaciones del Estado para con todos sus empleados, de forma que las retribuciones al personal militar sean justas y equilibradas en relación al conjunto de funcionarios de las distintas administraciones públicas, y, desde luego, TERVIES  respetará siempre los cauces reglamentarios para trasladar sus propuestas y las formas básicas de conducta militar para reclamarlas.